¿LOS LIBROS INFANTILES QUE ME HAN GUSTADO, LOS LEERÁ MI CURIOSO TAMBIÉN?

La selección de un libro supone un pequeño trabajo que puede pasar por la búsqueda esmerada, o por la corazonada instintiva, que te dice que ese título seguro le encantará a tu curioso. No obstante, en este punto podemos llevarnos tremendas sopresas, quizás algunas decepciones.

Por ejemplo, encontrarnos con que nuestro cuento favorito, el que leímos 200 veces en nuestra infancia y hemos comprado una edición especial con lomo de cuero, no le hace ni cosquillas. Lo ignora en redondo, o, lo que es peor, le aburre soberanamente. Pueden ser varios los motivos: no es el momento, vital o emocional, no es su estilo (está en su derecho, igual que tú) o está fuera de época (anticuado, a veces pasa). Otras veces elegimos un cuento que nos hace click, algo en él nos hizo comprarlo con la esperanza de que le guste, se nos acelera el pulso con cada página, pero a tu curioso apenas le llama la atención. No hay quedarle más vueltas, ese texto nos habló a nosotros, seguro es un libro para el corazón, para el tuyo, como te lo contamos en este artículo

Por todo esto te dejamos algunas recomendaciones para que las consideres al momento de elegir cualquier libro:  

 
  • No te dejes llevar de entrada por tus propios gustos para elegir el cuento de tu curioso. Como decíamos antes, nos podemos ver tentados a comprar todos los cuentos que leímos en la infancia, pero quizás, para su edad, o pensando en el mundo de hoy, hay otras historias más simples y atractivas que los enamorarán más rápidamente de la lectura. 
  • ¡No te apures! Quizás te mueres de ganas porque tu curioso lea Harry Potter, el Mago de Oz, Alicia en el País de las Maravillas o el Principito. Pero resulta que esos libros tienen más aceptación cuando ya leen con fluidez o, inclusive, están entrando o ya de lleno en la adolescencia, donde los disfrutan más. ¡Paciencia! Y, sobre todo, no tires la toalla.
  • Trata de elegir libros que tengan asociada una película. Lee el libro, y, una vez esté culminado, vean la película. Esta estrategia nos ha servido mucho. Es increíble la cantidad de libros que se han llevado a la gran pantalla, y siempre, salvo casos excepcionales, es mejor leer el libro para luego verlo en pantalla. Dependiendo de su amplitud, pueden leer solos o junto a nosotros, pero la película se convierte en el «premio» por haber terminado el libro, ¡y la emoción cuando ven a sus personajes representados es inmensa! En este artículo te damos algunos títulos para que puedas seguir esta estrategia.