Hoy en día los automóviles son parte de nuestra cotidianidad. Consultándole al niño ¿para qué se utilizan? Podemos indagar con ellos qué había antes de que se inventaran estas prodigiosas maquinarias de transporte.
¿Qué había antes para transportarse por tierra? Carretas, carruajes, caballos, mulas, burros, camellos, trineos, ¡nuestros pies! Sí, viajar a pie era lo más normal del mundo. Niños y adultos caminaban durante horas para poder recorrer largas distancias o hacer recados de distinta índole. En tiempos antiguos, el uso de cualquier otro medio de transporte era un verdadero privilegio. Con todo, muchos viajes les tomaban horas, días, semanas. Por lo mismo, las personas dormían “donde los agarrara la noche” y existían muchísimos hospedajes de paso que hoy son fuente de viejas anécdotas e historias.
Esos antiguos medios de transporte tienen algunas ventajas respecto a los actuales. ¿Cuáles podrían ser? Exploremos las explicaciones que se plantea nuestro curioso. Podemos darles algunas pistas, en cuanto a sus costos y la contaminación. Sin embargo, todos ellos sentaron las primeras bases para la tecnología actual de transporte y como vemos en el dibujo, ha habido una evolución, siempre basándonos en el modelo anterior.
En esta conversación también podríamos establecer diferencias entre los distintos medios de transporte, por ejemplo: ¿Por qué podría ser mejor una carreta que un caballo, y viceversa? ¿Sabías que la velocidad de un automóvil se mide como caballos de fuerza? ¿sabes por qué? ¡Porque se comparaba la fuerza de una máquina con la de un caballo! La evolución va a pasos agigantados, pero encontramos muchos guiños a los orígenes de las cosas más simples.
