¿QUE HAS CONTEMPLADO ÚLTIMAMENTE?

En la película Volver al Futuro, Clara Clayton cuenta que cuando tenía 11 años de edad estuvo en cuarentena durante 3 meses por difteria. Su padre le colocó un telescopio junto a su cama. Comenzó a contemplar estrellas y se convirtió en una amante de la astronomía.

Se cuenta que Jigoro Kano, creador del Judo, en un día de mucha nieve, contemplaba desde su ventana cómo esa nieve iba acumulándose a la vez en un sauce y en un robusto roble. Al cabo de unas horas, la rama del roble, por su rigidez y el peso de la nieve, se rompió, mientras que la del sauce, más flexible, cedió hasta que dejó caer la nieve, y volvió a su posición original, íntegro. De ahí, Jigoro Kano consideró la flexibilidad como una de las bases de ese deporte.

¿Y tú? ¿qué has contemplado durante tus ratos libres? ¿qué fue lo último que contemplaste? ¿cómo te sientes cuando contemplas algo? ¿Qué oportunidades le brindas a tu curioso para contemplar?

Es un ejercicio interesante, que permite saber más acerca del entorno que les rodea, a ti, y a tu curioso. Quizás te hayas sentado a contemplar un atardecer, o las olas del mar. En ese simple acto, hay un deslumbre de estímulos que pueden generar muchas observaciones y preguntas.

Por ejemplo, veamos ese atardecer: ¿se mueve el sol o la tierra? ¿a dónde se va el sol? ¿por qué aparecen algunos colores? ¿por qué a veces baja la temperatura? ¿sabías que hay animales que se activan especialmente al atardecer y al amanecer? (Si quieres ver un conejo, ¡este es el momento!)

¿Y si contemplamos algo muy pequeño? Por ejemplo, ¿una hormiga, la cocción de un pastel o el vaivén de una lavadora? ¡Cuántos detalles, cuántos cambios, cuánta información! ¿Te imaginas todas las preguntas que pueden surgir?

¿Te has detenido a pensar en lo poco que contemplamos? Propiciemos esos momentos con nuestros curiosos. Revelarán unión, cercanía y un mundo compartido por curiosear y descubrir.