¿CÓMO LOS ENAMORAMOS DE LOS LIBROS?

Ciertamente es un gusto inmenso para los padres los ninos que eligen leer por encima de otras actividades que quizás no les aporten tantas experiencias e imaginación. He oído de algunos padres que, inclusive, deben pelear con sus hijos para que dejen de hacerlo a la hora de la mesa o para poder salir de la casa. El encanto por la lectura no se logra de un día para otro. En principio, hay que ser perseverante y amar los libros, como fuentes de relajo, diversión y búsqueda de información. Además. somos modelos, no lo olvides. 

Te cuento unos cuantos tips para que puedas inspirar a tu curioso: 

  • Si le vas a comprar algo, que sea un libro. Si está dentro de tus posibilidades, podrías instaurar el hábito de comprarles cada mes (o cada cierto intervalo de tiempo) un libro diferente. O si van de compras y los niños piden algo, tengan la opción de elegir un libro, en vez de otro juguete. De esta forma los libros se convierten en un objeto deseado, saben que pueden contar con ellos, y, poco a poco, investigan títulos y nuevas tendencias para una próxima compra.
  • Cuando le leas a tu curioso, hazlo con pasión. Usa voces distintas, exagera el tono de acuerdo a los signos de puntuación, emplea gestos para darle más dramatismo y captar su atención. Cuando los curiosos son pequeños, esta estrategia los divierte mucho; además, para ellos seremos los mejores actores y actrices del mundo. Tenemos permiso para hacer un poquito el ridículo, pasarlo bien y ganarnos a nuestro pequeño público. Los libros se convierten en una conexión entre el curioso y su lector. Y luego va a querer siempre un libro, pues le recordará ese lazo de afecto. 
  • Léele siempre, y con detenimiento, el título, los autores e ilustradores. No sólo para resaltar el trabajo de quienes crean este libro para tu curioso, sino también, porque les permite encontrar personajes comunes, estilos similares, trazos que identifican a un ilustrador en particular, y, con el tiempo elegir un autor favorito. Por ejemplo, Mo Willems, en algunos de sus cuentos, cuela uno que otro personaje de otra de sus historias que el niño puede identificar. Los libros de Olive Jeffers se parecen entre sí, ello le da al niño una sensación de familiaridad que lo conecta con el nuevo libro. En una oportunidad, nuestra curiosa mayor le escribió a Isaac Palmiola, autor de Perrock Holmes, uno de sus libros favoritos, para agradecerle por ello, y recibió un simpático correo de vuelta.

 

¡Dale vida a los libros!