¿Sabías que había antes de… la luz eléctrica?

Se va la luz. O anuncian un corte programado en tu casa o en el vecindario. ¡Tremenda oportunidad para ponernos en el lugar de generaciones pasadas, que no contaban con luz eléctrica! ¿Qué tal si nos aventuramos a pasar la noche con los niños a la luz de las velas? ¿Si les hacemos notar las desventajas (y ventajas, ¿por qué no?) de no contar con luz?

¿Cómo podían ver antes en la noche? ¿Habían faroles en las calles? ¿Cómo podían usar una secadora o una batidora? ¡Qué cantidad de tareas se nos hacen tan fáciles gracias a los aparatos eléctricos! Y también, qué grandes esfuerzos debíamos hacer antes, cuánto tiempo nos toma ahora hacer tareas que antes requerían de muchas horas de trabajo. Algo simple, como  ¿Qué tal si le muestras la experiencia de hacer una actividad simple, por ejemplo exprimir una naranja o hacer unos huevos a punto de nieveo sin ayuda de la electricidad?

En lo que se refiere a la luz, el uso de velas o lámparas de aceite era imprescindible para favorecer la visión nocturna. Las velas eran colocadas en platos o candeleros que se llevaban en la mano, y, en casas más lujosas, se instalaban lámparas con velas que podían encenderse al anochecer y eran apagadas antes de dormir. Para elaborar las velas, cuyos componentes eran una mecha y cera, las ovejas y las abejas eran muy importantes. ¿a que no adivinan por qué?

En las calles, en las grandes ciudades, había una persona encargada se encender las velas al atardecer, que luego, al amanecer eran apagadas por la misma persona. Este oficio se llamaba farolero y, como te imaginaras, quedó en desuso, como otros trabajos muy interesantes. 

La luz de la luna se usaba como fuente luminosa, apreciándose una gran diferencia entre las noches de luna llena y las de luna nueva. De hecho, algunas actividades y viajes se planificaban cuando hubiera luna, para asegurar una mejor visbilidad nocturna. 

Los cuentos e historias usaban la oscuridad absoluta para narrar entretenidas aventuras, que, hoy en día, con la gran cantidad de luces existentes, hacen difícil creer lo poco que podría verse alguien en la oscuridad más absoluta. ¿Has tenido la oportunidad de ir a algún lugar alejado de fuentes lumínicas, donde logren sumirse en total oscuridad? Es una experiencia increíble si la orientamos a imaginarnos cómo hicieron nuestros antepasados. Y también nos ayudará a entender por qué la oscuridad y las luces tenues y temblorosas de las velas han dado lugar a tantas historias sobre fantasmas.