Los huevos: ¿qué son?

Los huevos son fascinantes, ¿te has detenido a pensarlo? No sólo por lo que representan en la reproducción de una nueva vida, sino también por la cantidad de usos que tienen. Por ello, si tu curioso es más pequeño, es importante que lo ayudes a nombrar sus partes, que básicamente son tres: la clara, la yema y la cáscara, pues ello le ayudará a ubicarse cuando reciba instrucciones acerca de este curioso alimento.

Qué fue primero, ¿el huevo o la gallina? Hay diversidad de cuentos e historias donde se revela la relación entre la gallina, el huevo y el nacimiento de los pollitos. Por ejemplo, en el cuento Rojo Corazón, de Saúl Schkolnik, el niño puede leer, a través de una entretenida historia, el sueño de un huevo por convertirse en un gallo deslumbrante, y como, para ello, necesita de la calidez de la gallina para que luego de 21 días, se convierta en un hermoso pollito.

 

Cuando los curiosos son más grandes, se puede hacer una analogía entre el huevo y el óvulo de los mamíferos, pues, en el caso de las aves, el desarrollo del mismo es externo, pero los cambios que se dan internamente dan cuenta de llas fases que se van dando desde la fecundación hasta su nacimiento. 

También, la relación del gallo con todo esto. ¿Todos los huevos se convierten en pollitos? ¡Pues no! Necesitan de un gallo que los fecunde, de lo contrario, el huevo no tiene posibilidad de desarrollo; si aprovechamos esta comprensión, podemos inclusive relacionarlo con la reproducción humana, en cuyo proceso también el óvulo hace su aparición con cierta frecuencia (cada 28 días, aprox, a diferencia de las gallinas que ponen un huevo aproximadamente cada día) esperando ser fecundado.